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viernes, 20 de enero de 2012

AL POETA JUAN CRISOSTOMO LAFINUR



Al Museo de la Poesía, a los escritores que se suman a los homenajes que constantemente se realizan en La Carolina para Juan Crisóstomo Lafinur, al grupo Arcadia de Villa Mercedes,que tienen encaminado un trabajo inédito como es 'Boca de Oro', a los poetas como Gustavo Romero Borri, Sara Goldstein de Tapiola, Silvana Manfredi, Teresita Valcheff, Jerónimo Castillo, Mónica Beatriz Algarbe, Dora Gatica de Montiveros,Berta Elena Vidal de Battini, Jorge Enrique Hadandoniou, Polo Godoy Rojo, Amelia Arellano, César Rosales, Antonio Esteban Aguero y tantos otros que engrandecen las letras de San Luis, nuestro reconocimiento. Este será el primero de una serie de poemas, que desde aquí, les ofreceremos para conocer la impronta de la literatura puntana.

El Amor

Es llorar y es gozar; rabia y ternura;
Delirio que a prudencia se parece;
Una hoguera encendida que más crece
Mientras más se resiste a la bravura.
Un amante es enfermo que no cura,
Pero con sus mismas llagas se envanece;
La soledad le agrada y le entristece;
El tiempo es corto y largo, tarda y dura.
Se haya solo en la estancia concurrida;
Si se le habla responde fastidiado;
No hay cosa que no vea parecida
Al objeto que causa su cuidado.
¿Qué es el amor, se pregunta? yo concluyo:
Vivir un alma en un cuerpo que no es tuyo.

Juan Crisóstomo Lafinur




Imagen: Lafinur estilo Warhol y el Museo de la Poesía

sábado, 7 de enero de 2012

Ausencia


Aquí vuelvo a recordarte
Cuando exorcizo mi noche-miedo
En poemas desgranados
Y soy yo, a partir de los recuerdos
Que vienen a mí,
Sin pedir permiso.
Como vino tu oscuridad
Sin anunciarse siquiera…

Que el tiempo cicatriza heridas
Es una burda mentira.
Todo alrededor
Es trino, agua y vida
Pero no estás
En ninguna molécula del aire.
Ni en los pasacalles del cumpleaños,
Ni en la mesa servida,
Ni en las horas cotidianas
Ni en mi almohada vacía.

Eres esa sombra que me sigue
Oculta, quieta, silenciosa
Y a la vez, desconsolada…

El estallido del sol me abraza
Como en la lejana boda
Y la noche habitada de libélulas
Me regresa a vos una y mil veces.

Escribo interminables poemas
Como si pudieras leerlos,
Como si lograras volver
El tiempo atrás
Y hacer nuestras vidas un poco
Más placentera.

Un nuevo día ha caído en el horizonte
De mis imperceptibles sueños
Nada hay adelante para mí
Y me sostienen las ternuras compartidas
Todo seguirá igual
Ni bien
Abra mis ojos


Los trinos de la mañana
Me llamarán a un nuevo día
Y como hace años, no estás a mi lado
Pero si en mí
Intangible, inamovible
Y eternamente mío.



De ‘Alguna vez, la vida’
Imagen: óleo 'La espera' Raquel Sarangello
8.1.12… a las 3.30 am