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sábado, 13 de abril de 2013

‘Antonio Esteban Agüero, una poesía del arraigo’

Para mantener viva la llama de nuestra gente de la cultura, para que cada uno de los nombres de nuestros hacedores no se pierda en el olvido, necesitamos de Asociaciones, grupos y personas activas que tengan como objetivo, rescatar la memoria colectiva del pueblo.// Tal es el caso de la Asociación Cultural ‘Antonio Esteban Agüero’, de la localidad de Merlo en la provincia de San Luis, República Argentina. // El vate puntano tendrá hoy su día de recuerdo, en la casona en que vivió, soñó, escribió y construyó su legado literario, uno de los más valiosos de Latinoamérica y del que nuestros lectores, algo habrán leido. // En un acto que comenzará en un par de horas, al que fui invitada pero no podré asistir, disertará el escritor Alejandro Nicotra de Villa Dolores, a quien deseaba conocer. Pariente tal vez? Me quedará la incógnita, como tantas de nuestras vidas. // Tocar el cielo con las manos La mirada del poeta merlino, fue una luz en cada rincón de su Merlo natal y recreó los paisajes urbanos y rurales de la villa, con el ojo de un decidor de palabras con más alma que cuerpo.// Sin embargo, los lugareños recuerdan su áspera voz recitando sus ‘Digos’, entremezclándose con otros recuerdos que solamente quien los vivió, puede relatarlos en su exacta dimensión. // Merlo está reposando su agreste belleza, en el límite rocoso con la provincia de Córdoba. Esa enorme muralla vegetal y mineral, cobija aves y paisajes en su estado más puro. Algo imposible de describir. Pero allí estuvieron los ojos sensibles de nuestro poeta, buscando el alma de lo visible, inventando historias desde el clima de su sensibilidad poética.// Entre las páginas de su historia, hay una que pocos conocen. Tal vez porque quienes lo vivimos, decidimos atesorarla en el cofre de los recuerdos. O porque las nuevas generaciones, buscaron otra clase de protagonismo a la hora de los homenajes más contemporáneos. // Cuando hace algunos años, se abrió a la comunidad su casa transformándose en un espacio cultural colectivo, un libro de firmas, aguardaba mi breve relato. Tal vez, nadie lo leyó. Puede ser también que se le restó importancia, pensando que era una dedicatoria de alguien que soñaba con escenarios utópicos. // Pero la verdad, amigos de las letras, que esta periodista y aprendiz de poeta, alimenta uno de los mejores momentos de su vida, con un recuerdo que hoy desea compartir. Estudiaba Folklore en el Instituto que Velia Elina Vílchez tenía en la Ciudad Capital, junto a un Ballet que recorrió varios escenarios, en el país y el exterior. // Cierta tarde, debía dar mi examen de ‘Interpretación poética y recitado’. Los profesores, habían formado una mesa en el mismo subsuelo donde a diario ensayábamos para actuar en diversos espectáculos. // Había elegido el poema ‘Para cierto sauce’ de Antonio Esteban Agüero. Hablaba de un amor silencioso, tal vez prohibido, dicho con pasión y a la vez ternura. Bajé las escaleras con la seguridad de recordar cada estrofa y entender el alma que el poeta había puesto en esos bellos versos. // No conocía a quienes estaban allí, venidos ‘de afuera’ como me comentaron mis compañeros. // Uno era el presidente de la Asociación de arte gauchesco de la Argentina y del otro profesor, no tenía referencias. Comencé compenetrada en el poema, borrando de mi mente la situación en la que me encontraba’por qué esa vez no hice como hicieron los otros…grabar en tu corteza sus iniciales, sauce, para tener un sitio donde estar menos sola’ Hasta me atreví a personalizarlo, por era un hombre el que lo había escrito…. Dejé rodar con pasión cada letra y me quedé en silencio frente a mis profesores, aguardando una devolución. Una voz ‘de trueno’ retumbó en el sótano cultural y quedé petrificada, cuando advertí quien era la ‘otra persona de afuera’. Había recitado un poema de Antonio Esteban Agüero, frente al mismo autor, sin saberlo. // Fue un diálogo breve pero intenso. Supo que escribía versos y en mi timidez adolescente, los escondía. Su consejo fue una guía para continuar con algo que amaba: escribir. No importa si merecían aplausos mis dichos, solo necesitaba expresarme con la danza, la pintura, el canto y las letras. // ‘No debes ser egoísta. No guardes lo que escribes. Tienes que hacerlo conocer. Una vez que te expresas, ya no es tuyo, es de los otros, de los que te leerán’ Palabras más o menos, ese fue su consejo, además de un diálogo del por qué elegí esa poesía y no otra.// No pasó mucho tiempo más. Se preparaba una jornada de intenso trabajo, porque elegiría a la Juana Koslay de su poema ‘Digo el llamado’. Arosena se llamaba y era hija del cacique de la región. La primera india evangelizada que se casó con el militar español Gómez Isleño. Una historia que comenzaba en España, seguía en América, en Argentina y finalizaba con el amor de ambos en San Luis, fundiéndose ambos en una raza nueva.// Nuevamente el sótano, el poeta de la voz de trueno y mirada profunda, del que necesitaba atesorar cada palabra que decía y Velia que nos comentaba el impresionante despliegue que estaba preparando para darle vida a un poema épico. Todo un desafío que por entonces, parecía un sueño.// Éramos tres las que concursábamos. Mi hermana Elva y mi amiga Miriam y yo, María Evelia. Y me imaginé sola, sin nadie mirando, bailando con música de Waldo de los Ríos. Cuerpo en movimiento y alma para interpretar a la india de estas tierras.// Otra vez, un diálogo breve para decirme por qué me elegía y ya nada más podía pedir. Había tocado el cielo con las manos. Meses de intenso ensayo, mientras estudiaba, era algo agotador, pero valía la pena. Muchos artistas en escena y una escenografía increíble le dieron a su ‘Digo a Juana Koslay’ un sello irrepetible.// El canal transmitió el espectáculo y recibimos elogios de la prensa local y nacional. Ya había tocado el cielo con las manos. Al finalizar, nos felicitó a todos. No podía mirar. La última escena, me desbordó y cumplí mi rutina con lágrimas en los ojos. Nunca más lo volví a ver. Nunca más volví a bailar.// Texto y dibujo: María Evelia Pérez Nicotra FOTOS: WEB

domingo, 7 de abril de 2013

A Gabriela Mistral en un nuevo aniversario de su nacimiento

Agrada ver que en su país de origen, hay un sitio dedicado a ella. Sería positivo que cada país de haga cargo de su gente de la cultura para hacerles estos homenajes permanentes y que el recuerdo, no sea solo una expresión de deseo. Decir Gabriela Mistral, es decir infancia, las clases de literatura en la secundaria y sus versos llenando nuestro universo poético.// Es por ello que hoy la recordamos desde este blog, en un nuevo aniversario de su nacimiento, con una prosa titulada EL GRITO, que es un canto a América, con la recomendación de que sea leído por los más jóvenes como un legado de su pensamiento americano.// Además, sumamos un poema, como parte de esta breve recopilación, para que el día de hoy no pase desapercibido, como si ella estuviera aquí recitando con su sonrisa franca y su mirada mansa. Por eso, como para potenciar el objetivo de este sitio, primero el poema ‘Vergüenza’, uno de los más difundidos de Gabriela Mistral.// El sitio tiene el respaldo del Fondo del libro y la lectura del Ministerio de Educación de Chile y el Retablo de la Literatura Chilena. Ha sido desarrollado por SISIB y la Facultad de Filosofía y Humanidades de la Universidad de Chile.// Cuenta con poesía, prosa, correspondencia, estudios, cronología, Biliografía, galería, enlaces y créditos. No es nuestra intención transcribir cada uno de estos ítems, pero si darlos como referencia para quien desee ahondar más en la vida de esta escritora chilena, cuya belleza interior, quedó plasmada en cada una de sus creaciónes.// Nuestro reconocimiento y admiración a GABRIELA MISTRAL, desde Abalorios Poeticos. VERGÜENZA Si tú me miras, yo me vuelvo hermosa como la hierba a que bajó el rocío, y desconocerán mi faz gloriosa las altas cañas cuando baje al río. Tengo vergüenza de mi boca triste, de mi voz rota y mis rodillas rudas. Ahora que me miraste y que viniste, me encontré pobre y me palpé desnuda. Ninguna piedra en el camino hallaste más desnuda de luz en la alborada que esta mujer a la que levantaste, porque oíste su canto, la mirada. Yo callaré para que no conozcan mi dicha los que pasan por el llano, en el fulgor que da a mi frente tosca y en la tremolación que hay en mi mano... Es noche y baja a la hierba el rocío; mírame largo y habla con ternura, ¡que ya mañana al descender al río la que besaste llevará hermosura! EL GRITO América, América!¡Todo por ella; porque nos vendrá de ella desdicha o bien! Somos aún México, Venezuela, Chile, el azteca-español, el quechua-español, el araucano-español; pero seremos mañana, cuando la desgracia nos haga crujir entre su dura quijada, un solo dolor y no más que un anhelo.// Maestro: enseña en tu clase el sueño de Bolívar, el vidente primero. Clávalo en el alma de tus discípulos con agudo garfio de convencimiento. Divulga la América, su Bello, su Sarmiento, su Lastarria, su Martí. No seas un ebrio de Europa, un embriagado de lo lejano, por lejano extraño, y además caduco, de hermosa caduquez fatal.// Describe tu América. Haz amar la luminosa meseta mexicana, la verde estepa de Venezuela, la negra selva austral. Dilo todo de tu América; di cómo se canta en la pampa argentina, cómo se arranca la perla en el Caribe, cómo se puebla de blancos la Patagonia.// Periodista: Ten la justicia para tu América total. No desprestigies a Nicaragua, para exaltar a Cuba; ni a Cuba para exaltar la Argentina. Piensa en que llegará la hora en que seamos uno, y entonces tu siembra de desprecio o de sarcasmo te morderá en carne propia. // Artista: Muestra en tu obra la capacidad de finura, la capacidad de sutileza, de exquisitez y hondura a la par, que tenemos. Exprime a tu Lugones, a tu Valencia, a tu Darío y a tu Nervo: Cree en nuestra sensibilidad que puede vibrar como la otra, manar como la otra la gota cristalina y breve de la obra perfecta. // Industrial: Ayúdanos tú a vencer, o siquiera a detener la invasión que llaman inofensiva y que es fatal, de la América rubia que quiere vendérnoslo todo, poblarnos los campos y las ciudades de sus maquinarias, sus telas, hasta de lo que tenemos y no sabemos explotar. Instruye a tu obrero, instruye a tus químicos y a tus ingenieros. Industrial: tú deberías ser el jefe de esta cruzada que abandonas a los idealistas.// ¿Odio al yankee? ¡No! Nos está venciendo, nos está arrollando por culpa nuestra, por nuestra languidez tórrida, por nuestro fatalismo indio. Nos está disgregando por obra de algunas de sus virtudes y de todos nuestros vicios raciales. ¿Por qué le odiaríamos? Que odiemos lo que en nosotros nos hace vulnerables a su clavo de acero y de oro: a su voluntad y a su opulencia. // Dirijamos toda la actividad como una flecha hacia este futuro ineludible: la América Española una, unificada por dos cosas estupendas: la lengua que le dio Dios y el Dolor que da el Norte. // Nosotros ensoberbecimos a ese Norte con nuestra inercia; nosotros estamos creando, con nuestra pereza, su opulencia; nosotros le estamos haciendo aparecer, con nuestros odios mezquinos… sereno y hasta justo. // Discutimos incansablemente, mientras él hace, ejecuta; nos despedazamos, mientras él se oprime, como una carne joven, se hace duro y formidable, suelda de vínculos sus estados de mar a mar; hablamos, alegamos, mientras él siembra, funde, asierra, labra, multiplica, forja; crea con fuego, tierra, aire, agua; crea minuto a minuto, educa en su propia fe y se hace por esa fe divino e invencible.// ¡América y sólo América! ¡Qué embriaguez semejante futuro, qué hermosura, qué reinado vasto para la libertad y las excelencias mayores! 1922.- Santiago de Chile. (Revista de Revistas, México, D. F.) NOTA:-Insinúa el Editor del Repertorio a los señores maestros, la posibilidad de que los mayorcitos de las escuelas, se aprendan esta justa y magnífica invocación a la confraternidad hispanoamericana. En: Recados para América. Textos de Gabriela Mistral. Mario Céspedes, comp. Santiago de Chile: Revista Pluma y Pincel/Instituto de Ciencias Alejandro Lipschutz., 1978. Algunos datos biográficos de la escritora Lucila de María del Perpetuo Socorro Godoy Alcayaga, conocida por su seudónimo Gabriela Mistral, nació en Vicuña el 7 de abril de 1889 y falleció en Nueva York, el 10 de enero de 1957.// Fue una destacada poetisa, diplomática y pedagoga chilena. Gabriela Mistral, una de las principales figuras de la literatura chilena y latinoamericana, fue la primera persona de América Latina en ganar el Premio Nobel de Literatura en 1945. En 1951, recibió el Premio nacional de Literatura.// Con algunos desencuentros de su corazón, El 12 de diciembre de 1914, obtiene el primer premio en el concurso de literatura de los Juegos Florales en Santiago, por sus Sonetos de la Muerte, tal vez dedicado un hombre que amó.// Desde entonces utilizó el seudónimo literario Gabriela Mistral en casi todos sus escritos, en homenaje a dos de sus poetas favoritos, el italiano Gabriele D’Annuzio y el francés Fréderic Mistral. Su pasión por la poesía comenzó cuando encuentra un poema escrito por su padre, quien había abandonado el hogar cuendo contaba con tres años de edad.// Por su vocación docente, viajó por Europa y Centro América, haciendo conocer su pluma magistral. Su poesía ha sido traducida al inglés, francés, italiano, alemán y sueco, resultando muy influyente en la obra creativa de muchos escritores latinoamericanos posteriores, como Pablo Neruda, a quién conoció y Octavio Paz. // Sus poemas para niños se recitan y cantan en muy diversos países en la actualidad y varios de sus libros y poemas, adquirieron popularidad, leídos por jóvenes y adultos en diversos países.// El sitio web mencionado: http://www.gabrielamistral.uchile.cl/ Texto: María Evelia Pérez Nicotra-periodista, escritora, docente. Fotos: web