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martes, 20 de julio de 2010

En el día del Amigo


A Poldy Bird, la luchadora de la vida, la exitosa escritora argentina, le debía una nota, postergada por la espera de una confirmación. Ya puedo decir que en San Luis las Librerías tienen su nuevo libro ‘TAN AMADA.’

Nos deja su dedicatoria, en un día tan especial como el del amigo, que dice:

HACE TIEMPO QUE COMPARTIMOS EMOCIONES,
PENAS Y ALEGRÍAS Y QUE, AUNQUE NO NOS HAYAMOS VISTO, NOS CONOCEMOS.

ESTE ES EL MOMENTO DEL ENCUENTRO. TE ABRO LAS PUERTAS DE MI CORAZÓN PARA QUE MIRES HACIA ADENTRO

EN ESAS PÁGINAS ESTOY.
EN ESAS PÁGINAS ESTÁS.

ALLI SEREMOS HERMANAS, AMIGAS, CONFIDENTES,

MAS QUE NUNCA . ALLÍ TE ESTARÉ ESPERANDO.
POLDY BIRD

Felicitaciones y no dudamos que será un nuevo éxito editorial

Pero esto, no es todo. Nos deja este regalo, para los lectores y amigos de Abalorios. Gracias Poldy por llenar nuestro corazón de amor!

Hoy 20 de Julio se recuerda al mediodía, la llegada del hombre a la luna. Busca a tus amigos y abrázalos. Ese es el comienzo de un festejo lleno de ternura. Y aquí, van unas palabras como para compartir y disfrutar.


EL DÍA DEL AMIGO
El 20 de julio es el día del amigo. Miro el almanaque y veo un cuadradito chiquito que encierra un número. Entonces imagi­no que el cuadradito crece, crece, se transforma en la manzana de la casa en que vivía cuando era niña, crece un poco más y se transforma en la plaza por la que mis pasos adolescentes cruzaban siempre apu­rados por llegar al encuentro... y crece más, mucho más... y se convierte en el mundo... el mundo que fui recorriendo a través de los años y que me dio tantas cosas y me quitó tantas otras...
En el almanaque, el día del amigo tendría que ser un círculo infinito y no un cuadradito.

Porque la amistad no es un encierro limitado por cuatro lados, sino una apertu­ra permanente, un universo que se abre para que el sentimiento vuele, pájaro luminoso, y para que todo lo que somos y lo que tenemos se multiplique en un sinfín de espejos milagrosos.
Soy tu amiga y te quiero porque una vez me prestaste tu pañuelo para secar mi llanto y nunca me pediste que te lo devolviera.

Soy tu amiga y te quiero porque muchas veces tendiste hasta mí tu interés, como un puente invisible, para que las palabras de mi confidencia fueran desde mi voz hasta tu pensamiento con la confiada desnudez de un jazmín... y las recogiste cariñosamente, haciendo con ellas un ramito de recuerdos, sin olvidarlas nunca.

Y porque me abriste la puerta de tu corazón sin esconder nada de lo que tenías dentro de él, y me dejaste tocar la traslú­cida piel de tu alegría y tu esperanza sin ponerte en guardia, con esa generosidad temeraria que da la confianza.

Soy tu amiga y te quiero porque comprendiste mis temores y mis debilidades.
Porque me permitiste conocer tus temores y tus debilidades.
Porque nada de lo mío te ha resultado jamás indiferente.
Porque no te erigís en juez para juzgar mis actos, sino que te ponés de mi parte, defendiéndome ante los demás, aunque a veces no estés de acuerdo con mis convicciones o mi manera de encarar las cosas.

Soy tu amiga y te quiero porque, sin que nadie nos vea, me has quitado la venda de los ojos y me has hecho ver la realidad.
Porque podemos compartir la palabra "compartir".
Porque no nos sonrojamos cuando decimos que lo más importante en la vida es el amor.
Porque guardamos boletos capicúa, flor­citas secas entre las páginas de los libros, porque subrayamos las frases que nos con­mueven, sabemos de memoria las letras de algunos boleros, vimos ocho veces Hiroshi­ma mon amour y lloramos cada vez que pasan Casablanca por televisión.

Y, fundamentalmente, porque aunque no nos veamos ni nos hablemos por un tiempo, estás cuando te necesito y estoy cuando sé que me necesitas.

POLDY BIRD