Translate

jueves, 11 de febrero de 2010

Álbum de vida poética



Hoy: Pedro Miguel Obligado

Hay poetas, que con su voz taciturna, tienen un don especial. Del álbum de su vida, sacan los recuerdos más pesarosos y los confiesan en una hoja, con una intensa constancia, o buscan su inspiración en la tristeza. Pedro Miguel Obligado, es a mi parecer, uno de ellos. Señaló “que la lluvia, no dice nada”, que “no tiene importancia”.

Su poema “Melancolía” comienza diciendo que “Es otoño. Estoy solo. Pienso en ti. Caen las hojas”. Le escribió versos “A un muerto desconocido” y también se detuvo a imaginar en la “Elegía a la muerte de las violetas”. Allí, en un bello juego metafórico, habla de las

“Flores que son miradas de las tardes,
Caídas en la tierra;
Cuyas corolas guardan todavía,
La oscuridad azul de las ojeras. “

En Lied, musita...

“Ella me miró y me dijo:
-Estoy sola, se hace tarde,
Y, al fin, sé que no me quieres
¿No te parece bastante?

Y siguen sus tal vez, erráticos pasos por la vida o su falta de seguridad, reivindicando sus angustias en “A pesar”, un poema intimista, en el que se confiesa y justifica su dolor ante el mundo, al decir que

“A pesar de la lucha cotidiana
Conservo en mí una paz que me ennoblece
Y a pesar de que el mundo me entristece
Vuelvo a confiar en él cada mañana.

No me deprime la injusticia humana,
Ni me mancha el dolor que me ensombrece
Lo mismo que la noche no ennegrece
Con su paso, el cristal de la ventana…

Y aunque la incomprensión me desespere,
Disimulo la herida a quien me hiere
Y tengo la bondad de sonreír.
Y así por el amor en que he crecido
Sufriendo como todos, he cumplido
Con el alto heroísmo de vivir.

De indiscutible experiencia, supimos más de Pedro Miguel Obligado en su libro “Que es el verso” (1964) de la Colección Esquemas, encontrado en una Librería descubierta recientemente en San Luis, que posee joyas de libros antiguos. De familia de renombrados escritores, Obligado se doctoró en Derecho y Ciencias Sociales, aunque su vocación siempre fueron las letras. Luego de importantes publicaciones, recibió el Premio Provincial de Letras por “Melancolía” editado en 1946, con Prólogo de Leopoldo Lugones. Fundador de la Sociedad Argentina de Escritores y de la Sociedad Amigos del Libro, fue además miembro de la Academia Argentina de Letras. Más allá de los comentarios casi anecdóticos del presente texto, dejó un legado importante para las letras de Argentina.


Texto: María Evelia Pérez Nicotra

No hay comentarios:

Publicar un comentario